Al hablar de dieta equilibrada, nos referimos a una dieta saludable.

La dieta equilibrada, es aquella que nos aporta la cantidad suficiente de alimentos para cubrir nuestras necesidades diarias, a la vez que nos mantiene en un peso adecuado en función de las características físicas de cada persona, sin sufrir subidas o bajadas de peso notables, mientras realizamos nuestras actividades diarias manteniendo un estado óptimo de salud.

Podríamos decir que una dieta equilibrada es aquella en la que se come de todo sin abusar de nada.

Hablando en cifras una dieta equilibrada sería aquella que está dividida en:

  1. 50 o 60%: hidratos de carbono
  2. 15 o 20%: grasas
  3. 25 o 30%: proteínas

La forma en la que preparemos los alimentos también influye en la dieta equilibrada. Así pues, es aconsejable cambiar los alimentos que se cocinan friéndose, por otros medios de preparación como son la plancha, al vapor, cocidos, etc.

  • La dieta mediterránea.
La dieta mediterránea es sinónimo de una dieta saludable y equilibrada.
Se la conoce con este nombre por los hábitos alimenticios que tienen los países mediterráneos, en especial España, Francia, Italia y Grecia.
Algunas de sus características principales, son un consumo alto de vegetales, pan y cereales.
En esta dieta se consumen muchos alimentos de temporada frescos.
Así pues a una de las características de la dieta mediterránea son:
  1. Es baja en grasas saturadas y alta en grasas monoinsaturadas.
  2. Es baja en proteína animal.
  3. Es rica en antioxidantes (frutas, verduras y legumbres).
  4. Es rica en fibra (frutas, verduras, cereales y legumbres)